a lAs pUErtAs dE lA pOStmOdERnIdAd

En donde se podrán conocer asuntos tan interesantes como la verdadera historia de la muerte de Fabricio Ojeda, los mil y un trabajos de Raimundo Kahn y muchos otros chismes y cuentos que el narrador tenga a bien publicar.

martes, 7 de octubre de 2008

dIsqUisICIoNeS dE uN pSicóPaTa

Y bien, ¿qué puede decir alguien que está recluido en el pabellón de los locos? Las enfermeras se las arreglan para darte todos los días la dosis de somníferos, te vigilan para que no hagas trampas, tómate toda el agüita y abre la boca para ver si te tragaste todas las pastillas. Ni que uno fuera un niño chiquito. Después de eso, el resto es silencio.
Los días pasan uno tras otro como si la vida consistiera en eso solamente: dormir a pierna suelta, hablar con los locos, y más tarde tomar las pastillas que te harán volver a dormir, y comenzar el ciclo nuevamente.
¿Que quién mató a Fabricio Ojeda? Eso ya no le importa a nadie. Fabricio Ojeda descansa tres metros bajo tierra hace mucho tiempo. También hubo un juicio, y del juicio salió un culpable y, una vez cumplidas tales formalidades, todos se olvidaron del asunto. Fabricio Ojeda no tenía familia, no tenía a nadie que lo echara de menos, ni que saliera a buscar la verdad acerca de los hechos que lo llevaron a la muerte. Solo estoy yo, que era su amigo, aunque el propio Fabricio quizá no lo supiera. Solo a mi me interesa saber lo que ocurrió, investigar los puntos oscuros que aun quedan en torno a su muerte, y hacer que los demás conozcan la verdad. Pero ¿cómo hacerlo? ¿Cómo escapar de este hospital de los mil demonios, rodeado de locos, donde se las arreglan para mantenerme drogado todo el tiempo?

1 comentario:

Cristina López Perera dijo...

Si no me terminas el cuento de Fabricio te borro de mi blog, jajaja. Malvado, así no se vale.
Y la caldera... también me dejaste enganchada.
Vamos, deja lo que estás haciendo y avanza con la historia.
Qué rico está tu blog!